Si tu techo tiene filtraciones recurrentes, más de 15–20 años de uso o daños estructurales, suele ser más rentable reemplazarlo que seguir reparándolo.
Depende de la pendiente y del sistema. En pendientes bajas se requieren capas y procedimientos específicos; lo ideal es evaluar el proyecto antes de decidir.
En zonas de montaña, la humedad y la neblina aumentan el riesgo de algas y desgaste; por eso conviene priorizar ventilación, mantenimiento y materiales adecuados.