Antes de que inicie la temporada lluviosa en Costa Rica, revisá las tejas sueltas o dañadas, limpiá las canaletas, verificá la hojalatería y buscá señales de humedad en la buhardilla. Una inspección preventiva en febrero o marzo permite detectar y corregir problemas menores antes de que las primeras lluvias los conviertan en goteras o filtraciones costosas.